La selección de Costa Rica llegó al mundial de Brasil con la etiqueta de víctima, fue colocada en el grupo con tres campeones del mundo y ni el más optimista de los especialistas auguraba un papel como el que desempeñó en la fase de grupos. La marca del desahucio se la sacudieron desde el primer partido. Contra Uruguay los Ticos sorprendieron al mundo en el Estadio Castealo cuando le dieron la vuelta a un marcador adverso con anotaciones de Óscar Duarte, Joel Campbell y Marcos Ureña. Ese 3-1 fue el primer golpe de los centroamericanos en el Grupo de la Muerte. Costa rica se llenó de pura vida y llegó al segundo encuentro contra Italia, la Azzura había derrotado a Inglaterra y la Tricolor no parecía representar un rival tan complicado como los ingleses. Sin embargo La Sele mostró personalidad, juego de conjunto; maniató en el medio campo a los Europeos y al minuto 00 llegó la recompensa, Bryan Ruíz puso a soñar a una nación con la calificación… Con el bolet...
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